Camino de la Calva
FacebookTwitterYoutube

- Toni González escritor aruquense en su columna 'Camino de la Calva'

ToniI

En este lugar que tanto desconozco, tan lejano y tan cercano de mí mismo, viene
el polvo a posarse bajo la suela de los zapatos mientras el recuerdo que, como la piel,
viaja conmigo, intenta derramarse en cada instante que logra distanciarse de su origen.
 
En cada paso hay un paso anterior, bajo la propia huella, que obliga al que camina
a lamentar el camino, al que vuela a deplorar el aire. Hay una voz que clama en las
viejas piedras su derecho a consumirse en el tiempo mientras es arrastrada al inesperado
paraíso de la inmortalidad. En los oídos que escuchan el hermoso canto que regresa
continuamente de la muerte se encuentra el guardián. Un pedestal que se erige ante la
mirada donde se alza la sabiduría insolente, el torso plegado de una
túnica patricia, una lámpara de aceite que no ha mucho iluminaba un hermoso palacio nazarí o incluso un
casco persa sutilmente tallado con las mil guerras que acabaron con la vida de su señor.
 
El ojo se fija en el ojo y el vello se eriza. Un cosquilleo recorre la espalda hasta la
nuca y la nuca empuja una sonrisa. La mirada busca un solo cuerpo y el cuerpo
desaparece en esta nube que lleva su nombre, Granada.
 
Y cuando Granada parece haberte derrotado, te habla uno de sus muros:

 

“En la copla
 
la pena es una mujer morena
 
que quiere cazar pájaros con las redes del viento”

                                                             (F. G. Lorca)

Y resucitas por las mil cruces de los cristianos, las siete velas de la Menorá o los

poemas epigráficos de Ibn al-Jatib, porque ante tanta belleza no se puede morir.

Toni González Croissier (caminodelacalva.blogspot.com)

 

Comentar
Código de seguridad Refescar

Cartelera

S5 Box

0
Acciones

LA GACETA DE ARUCAS utiliza cookies. Al seguir navegando entendemos que acepta nuestra Politica de Cookies para mas información.